Las 4 Estaciones Para Tu Milagro

Las 4 Estaciones Para Tu Milagro

Pastor Miguel Arrázola. Junio 7, 2019

 Todos los milagros empiezan cuando se oye la predicación.

Enseñanza.

Marcos 5:21-34 (RVR)

“Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar. 22 Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, 23 y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.

 24Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. 25Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, 26y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,27cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.

 28Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 29Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 30Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?

 31Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? 32Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. 33Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. 34Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote”.

La mujer del flujo de sangre era una mujer rechazada, sufría de un flujo sanguíneo constante. Las mujeres en esa época cuando les venía el período, eran alejadas de la sociedad porque eran consideradas inmundas. Si la menstruación era llamado algo inmundo, podemos entender el peso del rechazo de la sociedad que esta mujer tenía.

Cuando se abre paso en la multitud y toca el manto del Señor, ella rompe esa barrera de rechazo. Es lo mismo que sucedió cuando Jesús sanó al leproso; los leprosos eran rechazados por la sociedad, las personas a su alrededor eran advertidos por otros de que venía uno de ellos en camino para no tener que rosarse con ellos. Además, la lepra significaba en tiempos pasado, pecado y la sangre, inmundicia.

Mucha gente se ofende a la hora de estar creyendo por su milagro, tienen toda cantidad de prejuicios. La gente cuestiona a Dios, a los Pastores; vivimos en un mundo muy ofensivo y crítico, nos ofendemos todo el tiempo. Debemos entender que si queremos recibir algo de parte de Dios, debemos romper con las barreras del qué dirán de nosotros.

Hay personas que se cohiben de recibir un milagro porque tienen un bloqueo mental para alcanzar lo que Dios les quiere dar. Uno de los bloqueos mentales que tenemos es la religiosidad, los conceptos religiosos. También están los conceptos de clases sociales; debemos vencer todas estas barreras mentales, estos paradigmas.

Ríos de Vida es una Iglesia de todos y para todos, todos somos uno solo delante del Señor. Hay gente que sufre mucho con la crítica, debes saber que no importa lo que tu hagas o pienses, siempre serás criticado. Hay gente que son como loros y otros como las águilas; los loros hablan pero no vuelan, mientras las águilas no hablan, pero vuelan muy alto. Decide ser un águila y no te preocupes de qué dirán.

Si no conoces personalmente a tus críticos, no te tomes personal sus críticas. Simplemente sigue tu camino; recuerden que los perros siempre ladran a quien no conocen.

Sé que todos quieren ser buenos con la gente, pero debes tener cuidado con eso. Hay que ser bueno, hay que amar a todos, no hay que guardar rencor pero hay que tener límites. Se una buena persona, pero no te dediques a perder toda tu vida por estar demostrando que lo eres, porque hay gente que por mucho que tu hagas, jamás te van a aceptar.

Si a estas altura de la vida, no han confiado en ti, no van a creer jamás en ti. Pero no te preocupes, Dios a la hora de bendecirte nunca le consulta a tus críticos. ¡Sigue! ¡Sigue andando! Porque no es tu trabajo ser de todo, sino cumplir una visión. No es tu responsabilidad ni tu función ser todo lo que la gente quiere que seas.

Cada persona tiene una opinión de ti, tu solo debes procurar hacer lo que Dios te dijo que debías hacer. Todos sabemos que cuando nos convertimos, los que menos nos creen son nuestros familiares, porque nos conocen y piensan que nada bueno puede salir de su casa que sea superior a ellos. Pero tú no, ¡tú eres el José de tu casa! ¡Tu familia se va a conocer por tu nombre y tu apellido!

Jesús tuvo oposición familiar en su Ministerio, pero lo logró. No es tu trabajo convencer a todo el mundo de que eres algo. Es imposible que hagas feliz a todo el mundo, ni Jesús pudo. Tú no eres eso, ¡tú eres tú! Tienes que aprender a renunciar a hacer a todo el mundo feliz.

Va a haber gente que te va a traicionar, ¿qué hacer en esos momentos? Debes saber que la traición es algo que te hacen, pero la amargura es algo que tú te haces. No conviertas una traición en tu amargura, porque la amargura bloquea nuestro corazón y nos impide recibir las bendiciones de Dios.

Siempre habrá un Judas, entonces no conviertas la traición en amargura porque no vale la pena que la amargura te bloquee las bendiciones que Dios tiene para ti por alguien que ya ni siquiera se preocupa por ti. Y esto fue algo que la mujer de flujo de sangre tuvo que vencer.

Los Roll Royce nunca los anuncian publicitariamente en ningún lado, porque ya los compradores saben su valor. Esto nos enseña que cuando conocemos nuestro valor, no tenemos que estar rogándole a la gente que nos acepte. ¡Tú eres un carro de lujo! Y no todos pueden pagar el lujo de tenerte en su vida.

Es por eso que los carros de lujo nunca están en descuento. Tienes que aprender a valorarte y a apreciarte; si un hombre se va porque no quisiste acostarte con él, que se vaya. Tú no tienes que rebajarte por nadie, ¡valórate! Tú eres de lujo, porque costaste la sangre del Cordero, ¡el Hijo de Dios que fue inmolado por ti! Quítate la mentalidad de mendigo, tu situación actual es temporal ¡pero tu destino es glorioso!

Deja que tus perseguidores hablen lo que quieran hablar, porque cuando Dios pone su ojo sobre ti para bendecirte, satanás no podrá hacer nada. Entonces no te preocupes por lo que la gente dice de ti; cuando otros hablan de ti, lo hacen porque están fascinados contigo.

Tus detractores pueden hacer todo lo que quieran, lo único que no podrán hacer jamás es detener la bendición de Dios sobre  tu vida. Lo importante es lo que somos y para dónde vamos; yo no te miro por lo que tienes sino por el potencial que Dios tiene para tu vida. Así que enfócate, porque la Biblia dice que no hay quien apague y prenda la luz de un Templo que no sea bendecido. ¡Todos los líderes y los que sirven al Señor serán bendecidos!

Si te usan o si te han usado, sigue el ejemplo de la mujer de flujo de sangre. Ella hizo 4 cosas:

  1. Lo dijo

Si quieres un milagro o un que se te cumpla un sueño, háblalo. Cuando Dios te revela algo, no importa lo que la gente piense… ¡háblalo! Tienes que vencer el temor a hablarlo; hay gente que tiene temor de hablar su milagro porque cree que pasará lo contrario, eso es un ataque satánico. Confiesa tu milagro y tu sueño desde hoy y para siempre.

Salmos 133:3 (RVR)

“Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna”.

 No dejes de congregarte, porque es en la Iglesia donde Dios envía la bendición. Si tú no te atreves a pronunciar tus sueños, es poco probable que se cumplan porque la primera prueba que pasan tus sueños para hacerse realidad es que los articules con tus labios. Cuando los articules con tus labios, con confianza y con fe, ya tú estás a un paso de tu milagro.

Lo que tú digas se cumple. Dice Marcos 11:23 que “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”. Muchos están esperando que Dios haga, pero Él está esperando que tú lo digas. Pero no solo lo digas sino que te mantengas diciéndolo.

Josué 1:8-9 (RVR)

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él,…”.

 Hay personas que tienen que hacer ayuno de palabras malas y confesiones negativas. Vas a tener que aprender a hablar bien y hasta que no lo aprendas, mejor permanece callado. ¡Habla bien! La primera adicción que tiene que vencer todo creyente es el hablar mal.

Habla bien de todo y de todos, habla bien. Y mientras aprendes a hacerlo, es mejor que permanezcas callado. Todo tiene solución cuando tienes disposición.

A veces es mejor no contarle nuestras alegrías a todo el mundo, porque hay muchas personas que viven constantemente bajo una nube gris y todo es malo. Por eso cuando les cuentas uno de tus sueños, empiezan a tenerte envidia o no te creen.

Habla tu sueño; decirlo no es suficiente, pero es el comienzo. La mujer del flujo de sangre no solo dijo repetidamente que si tocaba el borde del manto de Jesús, sería sana sino que también lo tocó.

  1. Actuó

Todo sueño que no tenga un plan, unas metas o un objetivo es una ilusión. Hay gente que tiene un sueño grande, pero pasos pequeños. Cuando tengas un sueño ponle una fecha, así se convertirá una meta y al desglosarla en partes, se volverá en un plan y un plan respaldado por la acción se vuelve una realidad. Tienes que poner a andar tus sueños.

Hay planes que no van a funcionar, porque todo en la vida es así; Hay cosas que no van a funcionar. Si el plan no te funcionó, cambia el plan pero nunca cambies la meta.

¿Puedes imaginarte todo lo que tuvo que hacer esa mujer del flujo de sangre para poder sobrepasar la barrera de la multitud para alcanzar a tocar a Jesús? ¡Mucho! Lo mismo debes hacer tú, ejecutar estrategias, si no funcionan, cambiarlas pero enfocarnos en alcanzar la meta hasta lograrlo.

  1. Lo visualizó

Si tú puedes ver tu sueño dentro en tu mente, lo puedes ver afuera, materializado en el mundo natural.

1Corintios 2:9 (RVR)

Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. 

Estas cosas vienen dentro de nosotros, a nuestra mente por el Espíritu Santo. ¡Visualiza tus sueños! Pero principalmente visualiza la visión de las visiones que es el discipulado; si no estás haciendo la principal visión, no busques lograr lo demás. ¡Primero es el Reino de los cielos! Porque lo que sostiene los demás sueños personales es haber cumplido el sueño de Dios primero. Tú tienes que estar buscando el Reino.

Lo primero que tú le tienes que decir a Dios para que el cumpla tus sueños es: “Señor, que necesitas tú que yo haga”. Y mientras que Él trabaja por ti, deléitate en lo que Él se deleita: En almas, en evangelismo, en misiones.

Visualiza primordialmente el discipulado y luego tus metas. La fe ve; todos los sueños grandes nacen en el corazón del hombre.

  1. Perseveró

No debes preocuparte por cuanta gente obstaculice tu milagro; la mujer del flujo de sangre estaba débil porque padecía de ese sangrado por 12 años, pero ella insistió, perseveró y alcanzó su milagro. Los cristianos no tiramos la toalla, nunca nos rendimos y si después de este mensaje, las cosas salen mal, cambia la estrategia pero no la meta. Para atrás, ¡ni para coger impulso! Creo que al recibir y aplicar esta predica vamos a ver los milagros más grandes del mundo en tu vida y en la mía.

La Palabra de Dios dice que no veremos ningún justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan. Ten fe y convicción de que Dios te va a bendecir, tu milagro viene. Pero trabaja primeramente para Dios, sírvele a Él haciendo discípulos hasta que Él venga y entonces Él cumplirá las peticiones de su corazón.

Cuando nos rendimos delante de Dios morimos a nosotros mismos pero eso no quiere decir que hemos renunciado a nuestros sueños, porque Él sabe que tenemos anhelos y metas. Por eso la Biblia dice que Dios cumple los anhelos de nuestro corazón. Decide hoy persistir hasta ver los sueños de Dios cumplidos en ti.

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