Todo Está Incluido Parte 2

Todo Está Incluido Parte 2

Pastor Miguel Arrázola. Agosto 25, 2019

Jesús pagó el altísimo precio por nuestra redención, derramando Su sangre. Esa sangre que no está contaminada, que es pura, la misma sangre del Padre Celestial.

Enseñanza.

Salmo 49: 7 (RVR)

“Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate.” 

Este versículo nos enseña que nadie puede alcanzar la rendición por sí mismo y la misma palabra establece el medio por el cual ésta se obtuvo, y es por medio de la sangre.

Hebreos 9:22 (RVR)

“Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión”.

La redención incluye todo: Redención de pecados, de enfermedad y de pobreza. Hay un ejemplo en la vida donde podemos entender esto, cuando Moisés trata de negociar con Dios en Éxodo 10:8-10 (TLA) El rey mandó llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: —Está bien, vayan a adorar a su Dios. Pero antes, díganme quiénes van a ir. 9Moisés le contestó: —Debemos ir todos nosotros, pues vamos a celebrar una fiesta en honor de nuestro Dios. Iremos con todos nuestros jóvenes y ancianos, con nuestros hijos e hijas, y también nos llevaremos nuestras ovejas y vacas. 10Con tono burlón, el rey le dijo: —¡Ah sí, cómo no! ¡Y, por supuesto, su Dios los va a acompañar! ¿Acaso creen que voy a dejar que se lleven a sus niños? Ustedes tienen la mala intención de escapar”.

Faraón no quería que ellos se llevaran nada, sino que solo se fueran unos pocos. Pero Moisés se paró firme ante él y así te tienes que parar tú hoy frente al pecado, la enfermedad y la pobreza. El problema es que nosotros no sabemos aplicar la sangre del cuerpo llagado de Jesús, que compró nuestra redención.

Éxodo 10:11, 24- 25 (TLA)

“Pero no va a ser como ustedes quieran. Si realmente quieren adorar a su Dios, vayan sólo los hombres. 

Cuando el rey vio esto, llamó a Moisés y le dijo: —¡Vayan a adorar a su Dios! Pueden llevarse a sus niños, pero dejen aquí sus ovejas y vacas. 25Moisés le contestó: —De ningún modo. También nuestras vacas y ovejas deben ir con nosotros”.

Las vacas y las ovejas son las finanzas, es decir, tú debes pararte firme delante del diablo y recordarle que Dios no solo te salvó de enfermedades y pecados, sino también de la pobreza.

La redención comprende tres áreas principales:

  1. La redención espiritual

Isaías 53:5a

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él,…”.

Cada latigazo que Jesús soportó, lo hizo por ti y por mí para darnos completa libertad. Cuando entiendes esto, sabes que Jesús llevó tus rebeliones y las de tus generaciones, y así erradicar toda esclavitud de los vicios y de todo pecado moral que has cometido y que vas a cometer. Y también erradicar la naturaleza rebelde del corazón de toda tu descendencia.

  1. La redención física

Isaías 53:5b

“… y por su llaga fuimos nosotros curados”. 

Todos tenemos que aplicar esta promesa que ocurrió en el tiempo presente. En la mente de Dios, ya tú eres sano, aunque estés enfrentando enfermedades. Nos enfermamos porque no sabemos aplicar la sangre llagada de Jesús sobre nuestras vidas.

Esta es una manera de aplicar la sangre llagada de Jesús sobre nuestra vida. Di con fe: “Padre, con la autoridad que tú me has dado, aplico la sangre que brotó del cuerpo llagado de Jesús en mi cuerpo a hora. Y declaro que la sangre de ese cuerpo llagado, absorbe todo el mal de mi cuerpo y arranca la raíz de toda enfermedad y lo llevo a la Cruz, donde la enfermedad queda totalmente destruida de cualquiera de sus ramificaciones. Y en el nombre de Jesús, por el poder de Su sangre y sabiendo que la sangre absorbió todo el mal de mi cuerpo, me declaro sano”.

  1. La redención financiera

Muchos piensan que el rico es rico por avaro, por tramposo o corrupto. La Iglesia evangélica nunca ha creído en prosperidad como hasta ahora. Y hoy muchos cristianos siguen creyendo así, lo cual está mal porque Jesús nos redimió de la pobreza en la Cruz.

Bill Gates dijo “Si naciste siendo pobre, no es tu culpa. Pero si mueres pobre, si es tu culpa”. Tiene razón.

Proverbios 22:2 (RVR)

“El rico y el pobre se encuentran; a ambos los hizo Jehová”.

Este verso es mal interpretado por muchos, diciendo que Dios hizo a unos ricos y a otros pobres. Lo cual no es cierto. Este verso lo que nos explica es que el rico y el pobre se encuentran, y que ambos como seres humanos, Dios los hizo, no como a pobre y como rico.

De hecho  en la Biblia, la pobreza siempre ha sido enlazada a una maldición.

Deuteronomio 28:29 (RVR)

“y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve”.

Deuteronomio 28:47-48 (RVR)

“Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, 48servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte”.

 Malaquías 3:8-9 (RVR)

8¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.9Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado”.

Estos tres versos nos muestran algunas de las razones por las que viene la pobreza, que en resumen son las tres siguientes:

La pobreza viene por:

  1. La desobediencia.
  2. No servir a Dios con alegría.
  3. No dar diezmos y ofrendas.

Además, la Biblia añade a estas tres razones al pecado.

Isaías 49:24-25 (RVR)

“¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? 25 Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos”. 

El cautivo es el hombre. Cuando Adán pecó, el tirano, que es Satanás, lo oprimió y le quitó todo lo que Dios le había dado en el huerto del Edén. Miles de años después, el valiente, Jesús, el segundo Adán, le quita al tirano lo que le había robado a Adán y nos lo dio a nosotros. Este verso es una profecía mesiánica, de que toda la humanidad íbamos a ser liberados del tirano y que íbamos a ser rescatados por el valiente, y el botín se iba arrebatar al tirano para entregárnoslo a nosotros. Ahí está la sanidad, la libertad y la prosperidad en un solo verso, por eso hoy podemos decir: “Jehová es mi Pastor, nada me faltará”.

Pero, ¿cómo me apropio yo de esto?

Para yo poder recibir la plenitud de la redención, es necesario que experimente el milagro del intercambio. Cuando Jesús murió en la Cruz del Calvario hubo un intercambio divino: Todo lo malo de nosotros recayó sobre Jesús y todo lo bueno de Él, vino a nosotros. Esa es la ley del intercambio.

Jesús permaneció colgado en la Cruz por horas, por ti y por mí. Cuando recibimos esta revelación en nuestro corazón, opera el milagro de intercambio, es decir, Dios toma nuestra naturaleza rebelde, pecadora, se la lleva sobre el cuerpo de Su Hijo Jesús y nos da a cambio todas sus bendiciones.

Tienes que entender que para que la plenitud de la salvación se pueda manifestar en ti, tu vida debe estar rendida a Dios por completo: Tú te rindes a Dios completamente, Él te da lo bueno de la Cruz. La ley de intercambio es así: Tú te rindes completamente a Él y Él te da Su salvación en todas las áreas.

Jesús dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;. Y esa es la ley del intercambio: Tu aceptas, te rindes a su visión y obtienes toso los beneficios de Su redención. No funcionan los beneficios de Su redención si no te rindes completamente a Él”. Esta es la ley del intercambio, si no entregamos nuestra ansiedad, nuestras cargas, preocupaciones pecados, enfermedades y nuestra pobreza, no podemos recibir los beneficios de Su redención.

Apocalipsis 12:11 (RVR)

“Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte”.

Nosotros vencemos por medio de la sangre de Jesús, aplicándola, hablándola y viviéndola en completa rendición a Él.

Salmos 107:2 (RVR)

“Díganlo los redimidos de Jehová, los que ha redimido del poder del enemigo,…”.

Para tener victorias en la vida debemos hablarlo, ¡decirlo!

Éxodo 12:22 (RVR)

“Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana”.

El lebrillo es un recipiente de barro donde estaba la sangre, en él colocaban el hisopo para untarlo de esta. Esto es una simbología: El lebrillo es nuestra alma, que está llena de la sangre y el hisopo es la aplicación de la sangre por medio de la Palabra. Tienes que usar tu lengua que es tu hisopo, es decir, hablar la palabra.

 2 Corintios 4:13 (RVR)

“Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,…”.

Creemos, por lo cual hablamos. La Palabra enseña cinco confesiones o privilegios sobre la sangre de Jesús:

  1. Confesión de Redención

Por la sangre de Jesús soy redimido del poder del enemigo y he sido trasladado del reino de las tinieblas al reino de Jesús, el hijo de Dios.

  1. Confesión del perdón

Por la sangre de Jesús todos mis pecados son perdonados. 

Efesios 1:7 (RVR)

“…en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,…”.

  1. Confesión de la limpieza

Por cuanto ando en la luz de la palabra y tengo comunión con mis hermanos, la sangre de Jesús me limpia ahora y continuamente de todo pecado.

1Juan 1:7

“… pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado”.

  1. Confesión de la JUSTIFICACIÓN

“Por la sangre de Jesús he sido justificado y dios me ve como si nunca hubiese pecado”.

Romanos 5:9 (RVR)

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”. 

  1. Confesión para la santificación

“Por la sangre de Jesús soy santificado, apartado para Dios”.

Hebreos 13:12 (RVR)

“Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta”.

Comparte esta prédica

¿Deseas ver más prédicas?

Suscríbete al canal de nuestro Pastor Miguel Arrázola en Youtube:

Miguel Arrázola

Galería.

  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2
  • Todo Está Incluido Parte 2

Iglesia Cristiana Ríos de Vida.
Pie de la Popa Calle 30 No. 19A-11 Cartagena Colombia.

© 2019 Ministerio Ríos de Vida.
Todos los derechos reservados.